La belleza del paisaje, los cerezos en flor, las gargantas por las que discurren las frías aguas serranas hasta el río Jerte, la fauna, los monumentos y rincones emblemáticos de su pueblo hacen de este lugar uno de los destinos turísticos más hermosos de Extremadura.
Este valle nos da la opción de descubrir otra manera de vivir el turismo para disfrutar de su riqueza paisajística y su balneario construido a base de teja, piedra y el enfoscado en tonos terrosos, materiales y técnicas que no desmerecen del confort de las habitaciones y dotaciones complementarias en las que se han eliminado las barreras arquitectónicas.
El agua es poder, energía y salud. La importancia del agua para la vida la conoce el hombre desde el principio de los tiempos. Sus poderes curativos hacen de ella un recurso vital. El agua mineromedicinal es agua subterránea filtrada a través de las profundidades de la tierra, de la que va adquiriendo sus propiedades. Desde la antigüedad, este agua es uno de los recursos medicinales más utilizados y sus propiedades terapéuticas son cada vez más conocidas, aplicadas y apreciadas.
Pero no todas las aguas son iguales. En el corazón del Valle del Jerte, a 19 kilómetros de Plasencia, en el término municipal de Valdastillas (Cáceres), se encuentra una finca en la que existe una surgencia de agua de reputada fama por sus fines terapéuticos y su gran riqueza mineromedicinal y, donde según referencias históricas, se situaba el lugar de reposo de los reyes godos conocida como Villa Gérticos.
Las aguas de este lugar se identifican por sus iones como “sulfuradas, fluoradas, cloruradas bicarbonatadas sódicas” por la Cátedra de Hidrología Médica de la Universidad Complutense de Madrid y calificadas como mineromedicinales por la Dirección General de Minas de la Junta de Extremadura, expediente número BL100017.
Estas características las hacen idóneas, sobre todo, para tratamientos del aparato locomotor (reumatismos, artritis, artrosis, ciáticas…), afecciones dermatológicas (psoriasis, ezcemas, dermatitis alérgicas, acné…), y enfermedades del aparato respiratorio (procesos inflamatorios de las mucosas, catarros, etc.).