La fiesta del Chiviri es es una pervivencia de la fiesta de la primavera que remonta de tiempos antiguos y dioses pagamos que se festeja con la llegada del buen tiempo y el ciclo natural de la renovación. La superposición de fiestas cristianas no hace mas que remarcar ritos antiguos en el eco de las costumbres a través de generaciones con una perdida de referencias y la suma de nuevos elementos.
Los trujillos, en demostración de alegría por la Resurrección de Cristo, se visten de colores y cantan y bailan en la plaza formando corros. El nombre de la fiesta le viene por el título de una de las canciones: “¡Ay, chíviri, chíviri, chíviri”!.
El lunes y martes siguientes se sale al campo de romería para comer frite de cordero y hornazo. Esta ancestral fiesta, también conocida como “la Pascua de Resurrección,”. Grupos de jóvenes bailan y danzan cantando canciones con letras ancestrales al son de música de tamborileros. Esta exposición de música popular y colorido de los trajes regionales con los que mozos y mozas se atavían y donde pañuelos, polleras y refajos compiten en una bella imagen multicolor, comienza en plena Plaza Mayor, a partir de las 12 de la mañana del Domingo de Pascua. Durante dos o tres horas, se prolongan bailes y corros donde son invitados los forasteros a participar del son marcado por la pegadiza letra del “Chiviri”.