Tres son las opiniones populares sobre el origen de estas fiestas de la Encamisá que se celebran en la población de Torrejoncillo, cercana a la ciudad de Coria. Dice una de las leyendas que el origen de estas fiestas es la conmemoración de un hecho acontecido a un capitán torrejoncillano, Ávalos, que luchó en la batalla de Pavía en la cual, para camuflarse en zonas de nieve, utilizaron sábanas blancas; volviendo gracias a la intercesión de María Inmaculada.
Otra versión habla del origen como celebración de la toma del Castillo de Portezuelo por las tropas de Alfonso IX, en el siglo XIII.
Por último, existe entre el pueblo la creencia de que estas fiestas surgieron como recuerdo a una batalla celebrada un 7 de diciembre, en la cual un grupo de torrejoncillanos se encomendaron a María Inmaculada y, cubriéndose con sábanas blancas, lograron salvar sus vidas.
El día de la Encamisá, los niños queman sus "jachas" y los hombres preparan sus caballerías y sus sábanas, así como los cartuchos de salvas que emplearán más tarde.La tradición de esta histórica fiesta en Torrejoncillo ha continuado desde tiempo inmemorial en esta población y así, año tras año, cientos de jinetes de la localidad salen cubiertos de sábanas blancas adornadas con estrellas, con la imagen de la Virgen. Se dirigen primeramente hasta la casa del "Mayordomo" para que éste les de un farol que deberán llevar durante la celebración de la Encamisá, en esta noche tan especial para aquellos naturales de Torrejoncillo que montan a caballo, como ya lo hicieran generaciones anteriores.
Canción Popular de Los Escobazos
¡Virgen de la Concepción, mañana será tu día!
Y subirás a los cielos, !Quien fuera en tu compañía!
Ardía la zarza, y la zarza ardía.
Y no se quemaba la Virgen María.
Ardia la zarza, y la zarza ardió.
La Virgen María doncella y parió.
¿Cómo pudo ser?, ¿Cómo pudo ser?.
Aquel que lo hizo, bien lo supo hacer.
Toda la noche he venido, rodando como un troncón.
Sólo por venirte a ver, Virgen de la Concepción.
Ardía la zarza, y la zarza ardía..
El resto de la población se ha agolpado entusiasmada ante la iglesia parroquial para celebrar el comienzo de la procesión, entre un increíble número de disparos de salvas y repique alegre de campanas.
El fervor de la población explota especialmente con grandes vítores a la Virgen cuando el estandarte aparece por las puertas de la Iglesia. El sonido de salvas de fogueo, las campanas sonando y la multitud aclamando a la Virgen, son momentos de una increíble e inolvidable muestra de sentimientos humanos y fervor mariano.
Con el fin de que el "mayordomo", al igual que ocurre en otras fiestas, no cargue con todos los trabajos y costos de este festejo, existe en Torrejoncillo la llamada asociación-cívico-religiosa-cultural de los "Paladines de la Encamisá", que organizan la celebración de esta bella fiesta de la Alta Extremadura.