Se celebra el domingo después del 23 de agosto, en torno al 24 de agosto, festividad de San Bartolomé. Forma parte de las muchas costumbres que se dan por la comarca hurdana.
La víspera de la fiesta comienza con unos rituales muy llamativos, el de emparejamientos de mozos y mozas.
Una semana antes de la fiesta, los chicos recorren las calles del pueblo, pregonando al son del tamboril el comienzo del sorteo, y avisando a las mozas del pueblo que se vayan a casa, a no ser que quieran correr el riesgo de ser tiradas al río o mojadas en el pilón. El acto tiene lugar en la plaza y de madrugada. Uno de los chicos se encargará de escribir en las papeletas el nombre de los chicos y en otra el de las chicas, introduciéndose cada uno de ellos en dos bolsas. Poco a poco se irá sacando el nombre de una chica y el nombre de un chico al son del tamboril, se leerá en alto bajo el conocido estribillo:
-¡Con quién digo! Grita un chico.
-¡Con quién diré! Gritan todos.
- Se dice el nombre del chico y el de la chica.
-¿Va bien? Grita un chico.
-¡Bien va! Gritan todos.
- Y si no... Grita el vocal.
- que se jodan... Gritan todos.
En el sorteo de las parejas cuando se leen los nombres de los dos la norma es que no pueden emparejarse hermanos, ni novios, ni primos si esto coincide se realiza sacan las papeletas de nuevo .La lista se expondrá al día siguiente las calles para que acudan todos a verla.
El domingo al amanecer el coro del pescador ataviado con sus trajes típicos cantan por las calles del pueblo rondando a las chicas y despertando con la alborada, seguido de las tradicionales migas con chocolate elaboradas por la asociación de mujeres y degustadas por todos los vecinos del pueblo y turistas
El domingo por la tarde comienza la fiesta, consiste en recorrer cada una de las casas de las novias. El novio entra en casa de la novia y la saca del brazo, antiguamente el padre de la chica ofrecía al novio una copita de aguardiente y una perrunilla como bebida y dulce típico de ese día. Bajo su solapa la chica le pone un ramillete de flores, elegidas con sumo cuidado para que salga una buena Enramá.
Poco a poco irán recogiendo a todas las chicas hasta llegar a la plaza donde se concluye con una jota. En el extremo de la plaza van haciendo un arco todas las parejas por el que han de pasar. Desde hace un par de años se premia a la pareja que mejor Enramá tenga.