Alburquerque cada año inicia el festival en la segunda quincena del mes de agosto. El Festival Medieval, es la gran fiesta de Alburquerque, un evento que es posible desarrollar por la entrega fiel y desinteresada de los alburquerqueños.
Comienza el viernes por la mañana con visitas turísticas por el barrio gótico. Por la tarde abren las casas ambientadas en la edad media y en el interior del castillo se organiza un museo viviente que con la colaboración de los vecinos de la Villa intentaran darle vida al castillo.
El sábado desde por la mañana el barrio, estará engalanado a la antigua usanza y el visitante se verá sorprendido por la gran cantidad de pedigüeños, leprosos, mancebas y algún que otro teatrillo ambulante, que intentaran simular un día en la vida y costumbres de la Edad Media.
La tarde comienza con un desfile que recorre las calles del extramuros de la localidad. La comitiva la abren los caballeros, el rey y su séquito, los cortesanos y el clero. Más tarde en la plaza de la iglesia de Santa María se celebra una venta de esclavas.
Más tarde todos los actos se trasladan a la ladera sur del castillo, donde esta instalado el mercado, artesanal y los mesones. El torneo es el primer acto de la noche, comienza con las luchas entre los caballeros que utilizan gran diversidad de armas par dar paso al acto más deseado de la noche, el torneo a caballo.
Tras el torneo en el mismo paseo se celebran numerosos actos como: la boda Medieval, la danza cortesana y aldeana, el akelarre, la tortura y cierra el Festival con un auto de la fe. Cerca de dos mil personas, ataviadas al estilo del medievo, convierten las estrechas callejuelas del barrio histórico, declarado conjunto histórico artístico, y las laderas de la fortaleza, en un gigantesco museo viviente donde se mezclan con el visitante personajes variopintos: cortesanos, juglares, pordioseros, alquimistas, deshollinadores, leprosos, artesanos, mancebas, vendedores de todo tipo de remedios, trovadores, cuentacuentos, clérigos, etc.