De tamaño semejante a la conocida cigüeña, el macho y la hembra son iguales, su plumaje es gris ceniza con el cuello y cabeza en negro y blanco; en la coronilla, carece de plumas, dejando a la vista su piel de color rojo. Posee también largas plumas ornamentales en la parte trasera, muy característica.
Cría en zonas pantanosas del norte de Europa, fundamentalmente en Rusia, Suecia, Finlandia, Polonia, Alemania y Noruega. A comienzos de la primavera efectúan sus danzas nupciales que consisten en graciosos saltos con las alas desplegadas y el cuello estirado. Al parecer las parejas son estables y se unen para toda la vida.
A finales del verano, cuando comienzan a detectar que las horas de sol disminuyen y los días empiezan a acortarse, inician la etapa más fascinante de sus vidas: la migración invernal hacia el sur.
Extremadura es actualmente el principal cuartel de invernada de las grullas europeas. Cada año nos visitan entre finales de octubre y febrero de 45000 a 70000 individuos, lo que supone aproximadamente el 70 % de la población de Europa Occidental.
Las familias de grullas, con sus pollos nacidos el verano anterior, pasan el invierto alimentándose de bellotas, del cereal no cosechado que permanece en los barbechos y de pequeños invertebrados. Al anochecer, los bandos de grullas regresan a los dormideros situados en tranquilas y apartadas orillas de numerosos embalses extremeños, algunos de los cuales llegan a acoger más de 5000 individuos.
LA GRULLA, ESPECTÁCULO NATURAL
En las planicies del lago sueco de Homborga, en la isla alemana de Rugen o en la isla de Oland en el Báltico las instalaciones preparadas para ello, se llenan de visitantes que despiden o reciben a las enormes bandadas de grullas. El fenómeno de la migración de las grullas reúne cada año a decenas de miles de europeos aficionados a la observación de estas bellas artes.
Estos lugares constituyen refugios tranquilos y con abundante comida donde prepararse para el largo viaje que las llevará hasta nuestras tierras, o bien, para recuperarse del agotador regreso en marzo.
Pero cada vez son más los amantes de las grullas de estos países que tienen curiosidad por conocer dónde pasan el invierno, observarlas en las bellas dehesas extremeñas o concentrándose en grandes bandadas sobre los tranquilos y solitarios embalses donde acuden a dormir.
En España, este aprovechamiento sostenible del atractivo que tienen las Grullas, se a comenzado a desarrollar en la laguna de Gallocanta, y más recientemente, en el Embalse de la Sotonera (Aragón). Ambas áreas se han dotado con instalaciones para facilitar el disfrute de este espectáculo natural.
UN VIAJE DE IDA Y VUELTA
La grulla es una infatigable migradora. Las bandadas en formación de “V” recorren durante unas tres semanas los 3000 km que separan sus lugares de nidificación en el norte, de las zonas de invernada, fundamentalmente en España.
En este largo viaje a través del continente europeo, dependen de una serie de refugios donde recuperan fuerzas. El más importante es la laguna de Gallocanta en Aragón, lugar de concentración y descanso antes de la última etapa, que conducirá a la mayoría de ellas hasta Extremadura, donde empiezan a llegar a finales de octubre y permanecerán hasta febrero, cuando inician el camino de vuelta hasta el norte de Europa.
DONDE VERLAS
-Sector Alagón- Aproximadamente 2400 grullas invernan en este sector cuyos municipios más importantes son Moraleja y Zarza de Granadilla.
-Sector Navalmoral- Principales zonas grulleras situadas en el embalse de Valdecañas, en Casatejada del Tiétar y en Serrejón. Unas 3000 grullas invernantes.
-Sector Brozas. Situado en las inmediaciones del pueblo del mismo nombre, se extiende hasta las dehesas próximas a la Sierra de San Pedro. Unas 2400 grullas.
-Sector Almonte. Principalmente zonas en Talaván y en el embalse del Tozo, al norte del Trujillo. Unas 3500 grullas.
-Sector Cáceres. Principales dormideros en el embalse de Valdesalor y en el río de Ayuela. Unas 1800 grullas.
-Sector Badajoz Norte. Zonas grulleras de Villar del Rey, La Roca de la Sierra y Esparragalejo. Aproximadamente unas 1200 grullas.
-Sector Badajoz Sur. Zonas grulleras en la Albuela y Villanueva del Fresno. Unas 2000 grullas suelen invernar aquí.
-Sector Badajoz Centro. La zona más importante de Extremadura. Las zonas grulleras que comprende son: Parque Natural de Cornalvo, Valdehornillos-Santa Amalia, Zorita, Palazuelo, Orellana-Navalvillar de Pela y Valdecaballeros. Unas 29000 grullas invernan en este sector.
-Sector Alange. Cinco zonas: Guareña, Don Benito, Alange, Retamal y Usagre. Unas 2500 grullas invernan en el sector.
-Sector La Serena. Cuatro zonas grulleras: La Guarda, Cabeza del Buey, Zarza-Capilla y Siruela. Aproximadamente 5000 grullas.
-Sector Azuaga. Zonas grulleras en Azuaga, Peraleda del Zaucejo, Arroyo Conejo, Gillagarcía, Ahillones y Monesterio. Unas 19000 grullas pueden llegar a invernar en este sector
CONOCER, CONSERVAR Y DESARROLLAR
La extraordinaria migración de las grullas y sus concentraciones invernales cada año en Extremadura son fenómenos naturales que, como todos, se basan en delicados equilibrios ecológicos que pueden verse afectados por las actividades humanas.
Si no somos cuidadosos, las excesivas molestias, la desaparición de dehesas y los cambios agrícolas pueden acabar dañando gravemente el futuro de la Grulla en esta región. Es preciso, por tanto, que todos trabajemos por la conservación de este regalo que la naturaleza ha entregado a Extremadura.