El viejo Pósito de Peñalsordo, un austero y bello edificio del siglo XVIII, sirve desde el pasado mes de mayo de mil novecientos noventa y nueve para albergar un interesantísimo museo: de la Octava del Corpus Christi. Este edificio de dos plantas, remodelado en varias ocasiones, ha sido utilizado en los últimos cuarenta años como escuela de párvulos y de adultos, también como oficina de correos-esta permanece- y más recientemente, hasta el verano de 1998, parte del mismo ha servido como biblioteca pública de la Casa de la Cultura; ocupando otro espacio para exposiciones y reuniones de subastas de tierra y ganado.
Después de la inauguración de la nueva Casa de la Cultura en agosto del 98, las autoridades locales, comarcales y autonómicas decidieron dar una nueva función a lo que había sido la biblioteca, creando en este espacio un Museo. Para esto han sido realizadas las obras internas de albañilería, dejando al descubierto las viejas paredes y columnas, así como unas espléndidas bóve das de crucería de ladrillo visto al paramento, que hacen juego con las bóvedas. El resultado es un bello espacio, tal vez con un solo pero: resulta algo pequeño.
Fotografías, documentos y todo tipo de piezas exclusivas utilizadas en la celebración de la Fiesta del Corpus, cuyo origen se remonta al siglo XVI. Según cuenta la leyenda, esta tradición tiene su origen cuando el general Cachafre hizo la promesa de fundar una Cofradía en honor al Santísimo Sacramento si recuperaban a los musulmanes el castillo de Capilla, como así fue. Sin duda alguna, a través de este Museo es posible conocer un poco mejor los detalles que rodean a esta singular Fiesta.